63. #díadelpadre + #apagón

Domingo 16 de junio

Me desperté a las 8 am porque el teléfono no paraba de sónar.
Era mi suegra, estaba en modo drama con el apagón:
-¿Visteee lo que está pasando? ¡Justo hoy! Esto no es casualidad nena, es una conspiración. Vengan a casa y quedemos todos juntos, anda a saber ahora que más va a pasar, mira si nos atacan y quedamos separados e incomunicados-
Me habló desde terrorismo hasta conspiración extraterrestre. Pero yo estaba dormida y como pensé que estaba soñando otra vez con el apocalipsis zombi le dije algo como:
-No pasa nada, hay que darles en el cerebro para que mueran definitivamente- como lamento que esta conversación haya sido por el tel de línea, porque estos audios en #GenteRota, hubieran sido un estalló.
Igual ya íbamos a levantarnos temprano para hacerle a Eze el desayuno, hicimos omelete porque le encanta.
Los nenes le prepararon unos dibujitos, estaban súper felices, y yo aunque odio fritar me dejé hechos y escondidos pastelitos de membrillo desde ayer. Siii había omelette y pastelitos, flor de combo explosivo.
Le compré de regalo un par de botines, se que no es un regalo muy original, pero le hacían falta, los de él están bastante detonados.

Cuando llegamos a lo de mis suegros todo era un DRAMA. Todavía no tenían luz. Las bebidas estaban calientes, no conseguían nafta para el grupo electrógeno, no había agua por la falta de luz y no había mesa para 20 personas en ningún lugar.
Yo sugerí que lo festejáramos al día siguiente ya que era feriado, pero no fue bien recibida mi sugerencia.
Así que nos dedicamos a juntar agua de la canilla del patio (la única directa) en baldes y a buscar nafta por todo el conurbano.
Finalmente fuimos iluminados para la hora de almorzar.
A la tarde nos pusimos a ver una película y todos los papis se quedaron dormidos.
Lo que me llamó la atención es que con mis cuñadas todas nos habíamos levantado más temprano, y lo comenté.
Mi suegra que ya tiene más recorrido nos dijo:

-Es porque comen y chupan como chanchos, por eso después les da sueño. –
Y agregó:

-Mirá Ezequiel ya está echando la panza Spinelli –
¡Era verdad! Ezequiel tenía panza, era el más flaco de su familia pero con panza.
¡y yo no me había dado cuenta!
Llámenme superficial pero la idea de tener un marido gordo me dejó horrorizada.
Pero ni bien pensé en eso me di cuenta de un pequeño detalle ¡Yo engorde 14 kilos! Y Eze tampoco pareció notarlo.
¿Será que nos vemos todos los días y eso hace que no nos demos cuenta de los cambios físicos del otro?

¿O es como una autodefensa que se crea en los matrimonios?

O simple y tristemente ¿Será que ya no nos miramos?

Días festivos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: