75. #cumplemadre

Domingo 6 de octubre

Cumple de mamá tatiki. (Prefiere que mis hijos le digan tatiki (abuela en armenio) sobre todo en reuniones sociales.
Mi mamá la neurocirujana lalalala festejó su cumpleaños ayer con sus amigos, los doctores y no disimulo:
A) Lo que le jode que no sea médica.
B) Que le molesta que me haya quedado sólo con una técnicatura.
Pero lo que sí disimulo, o quiso disimular es que actualmente mi profesión es “ama de casa”.
Cada vez que alguien me preguntaba algo interrumpía contando otra cosa, cosa que hace habitualmente, pero no tan específicamente. Ya les dije que yo también odio poner ama de casa como profesión (¿será por mamá? nota mental, hablar con Sandra) pero en esta ocasión, me senté y espere el momento adecuado para mi venganza.
Finalmente cuando su colega, por la que compiten por el mejor médico todos los años, se acercó a hablar conmigo, mi mamá se abalanzo hacia nosotras, dejó el canapé atrás y vino a toda velocidad, pero ya era tarde. Llego para el momento exacto en el que yo pronunciaba las palabras que tanto odio, como esa sentencia que dicta un juez a un pobre inocente acusado.
-No, no estoy ejerciendo, deje por los nenes, actualmente soy amaaaa de caaasaaaa– tsunami
-Aaaah, mira que bien- (Nora)
-Contale Lori, que igual, hace poquito estuviste en el Otamendi- siguió interrumpiendo mi madre, tarde está vez.
-¿Ah sí?-
-Sí, sí, pero la paga no era muy buena, así que dejé, estuve 2 meses. (Directamente no había paga)
-Te entiendo, a mí me hubiese gustado estar más en casa con mis hijos, pero mi profesión es tan demandante, me perdí tantas cosas, ellos crecen y el tiempo no lo recuperas más- me dijo Nora en ese tono condescendiente tan típico de los doctores a modo de ¿solidaridad? ¿consolación?
-Exacto, por eso elijo quedarme, a mí me hubiese gustado que mi mamá estuviera más en casa. Me gusta poder ir al colegio a buscarlos, almorzar con ellos, poder invitarles amiguitos, llevarlos a la plaza a la tarde, compartir la hora del baño, el cuentito por las noche, ¿no? esas cosas me llenan tanto…

– Claro, claro querida y ¿no extrañas el trabajo?

-a veces, quizás ahora que están mas grandes pueda hacer algo part time-
Y entonces, Nora me sorprendió.
-Sabes que, pásame tu número, que mi cuñada tiene un laboratorio acá cerquita. Si querés algo por las mañanas, capaz te viene bien, igual no sé si están tomando gente, bah, si vos querés-
Acababa de describir lo contenta que estaba de ser ama de casa, lo que me llena el alma quedarme día tras día, tras día, tras día en casa con mis hijos.
¿Tan poco convincente fuí?
¿Quiero?
-Sí, dale buenísimo Nora, mil gracias- respondí finalmente luego de una pausa demasiado larga para esa simple pregunta. y le di mi número, pero no sin antes notar, la cara de satisfacción de mi madre.

-Regio querida, si tienen algo les digo que te llamen-

#demet
¡Caí en su truco!
¡Estaba todo planeado!
Aunch ¿Soy tan previsible?
Jaque mate para mua.

Lunes 7 de octubre

La terapia, es la máxima expresión del masoquismo, donde pagas, para que alguien te muestre lo que no querés ver y te sentís como el culo con la promesa de que eso es “liberador” y vas a sentirte bien una vez que te aceptes como sos, con lo cual seguís pagando para aceptarte luego del descubrimiento del cual en un principio te evadías y que liberaste ¡gracias a el psicoanálisis!
Masoquismo al máximo nivel.


Le conté a Sandra del plan estratega de mi madre en el cual caí como chorlito.
Hablamos de trabajar.
De cómo haría con los nenes, de Ezequiel, de que por suerte es un trabajo de día. De sus celos, de los míos. De la trampa de mamá que me molestó, pero era beneficiosa.
Y ya por finalizar la sesión, con la absoluta certeza de que algo me olvidaba, pero sin decir nada, recordé que algo más tenía que decir sobre el truquillo de mi madre, pero claramente no sabía que.
Entonces, Sandra muy atenta me preguntó
¿Por qué te tanto que tu mamá hablara con una colega para darte trabajo? Y remato con un… ¿Si te lo hubiese ofrecido ella, que le habrías dicho?
¡Que NO! constaste inmediatamente.
-Pero sí querés-
-No sé-
-Dijiste que sí, y viniste entusiasmada ¿Porque le habrías dicho que no a tu mamá?
-Es que ella, siempre me está fastidiando con lo de ser ama de casa, que yo estoy para más, que tengo que ser independiente, que la casa embrutece a las personas-
-Aja, ¿y vos que pensas? ¿te gusta ser ama de casa?-
Kaboooom, de repente lo recordé, recordé algo, la supuesta vergüenza de mi mamá, que se ve que no era tal, porque estaba todo planeado, entonces ¿De quién era? ¿mía?
¿Yo sentía vergüenza de ser ama de casa?
¿Por mí, o por mi mamá?
Miles de preguntas y situaciones se atoraban en mi cabeza, pero por algún motivo, no podía decir nada.
Y Sandra siguió -Lo que piensa tu mamá ya lo sabes, ¿a vos te gusta ser ama de casa?
-A veces si, A veces no…-
-Bueno, quiero que hagas una lista, de lo que te gusta y de lo que no te gusta de ser ama de casa. Nos vemos la semana que viene-
$1000. Agein.
De ahí, sali a enfriar mi cerebro con ½ kilo de helado, sí ½ kilo, no ¼. Soy una gorda.
Y juro que sirvió, ya no recuerdo que imágenes se me venían, ni la fiesta, y estoy segura de que para el lunes tampoco voy a recordar lo de la lista.
#Negación.

Nuria.

cumples Terapia

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